Democracia, moneda común y alianza regional, más que un abrazo en reunión Fernández-Lula

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La defensa de la democracia, trabajar en pos del sueño de una moneda común y ampliar la alianza regional son algunos de los ejes que marcaron la reunión en Buenos Aires entre los presidentes de Argentina, Alberto Fernández, y Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Algo más que un abrazo entre dos correligionarios políticos que además son viejos amigos.

Con la elección de Argentina como destino del primer viaje internacional del presidente brasileño en su tercer mandato, Lula ha querido apostar a la unión entre los dos gigantes sudamericanos (Brasil cuenta con 214 millones de habitantes repartidos en 8,5 millones de kilómetros cuadrados, y Argentina con 47 millones de habitantes y una extensión de 2,78 millones de kilómetros cuadrados), rota durante el Gobierno de Jair Bolsonaro (2019-2022).

“Hoy recuperaremos una relación que jamas debería haber sido detenida. (…) Vamos a reconstruir aquella relación de paz, de crecimiento que teníamos para relanzar nuestras relaciones”, declaró el jefe de Estado brasileño tras la reunión con su homólogo en la Casa Rosada, sede del Gobierno argentino.

En ese encuentro, en el que participaron entre otros los ministros de Economía de Argentina, Sergio Massa, y Brasil, Fernando Haddad, además del canciller argentino, Santiago Cafiero, y brasileño, Mauro Vieira, ambos países concretaron acuerdos en materia de defensa, salud, ciencia, tecnología e innovación, e integración financiera.

Uno de los aspectos que ha generado más expectativa en torno a la visita oficial de Lula y su participación mañana en la VII Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno es la posible creación de una moneda común en la región para realizar transacciones comerciales que permita orillar la dependencia del dólar.

“Creo que todo lo que es nuevo ha de ser probado, porque no podemos, en medio del siglo 21, seguir haciendo lo mismo que hacíamos en el siglo 20″, dijo Lula, quien pidió a los ministros de la región que “tengan la inteligencia, competencia y sensatez necesarias” para que los países den “un salto de calidad” en las relaciones comerciales y financieras.

Durante su intervención, el líder brasileño se preguntó por qué no intentar crear una moneda común entre los países del Mercado Común del Sur (Mercosur, formado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay) “como se intentó” en los BRICS (el heterogeneo bloque integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

También el mandatrio argentino, Alberto Fernández, ve con buenos ojos este proyecto, también apoyado a la distancia por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien finalmente no asistirá a la cumbre de mañana.

“No sabemos cómo podría funcionar una moneda común entre Argentina y Brasil, y tampoco sabemos cómo funcionaría una moneda común en la región, pero lo que sí sabemos es cómo funcionan las economías dependiendo de monedas extranjeras, y sí sabemos lo nocivo de todo eso”, aseveró Fernández

En sus intervenciones, ambos presidentes se mostraron a favor de reforzar el Mercosur e, incluso, de revitalizar la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), nacida en 2008 y que solo cuenta con Bolivia, Guyana, Surinam y Venezuela, después de la progresiva salida de países con el paso del tiempo y la alternancia política, toda vez que este organismo nació asociado al dominio de la izquierda en la región.

Un foro empresarial, con la presencia de más de 300 representantes del sector privado de ambos países, confirmó las opciones de intercambio comercial, ya que, como indicó Lula, los empresarios de su país tienen “interés” en el gasoducto “Néstor Kirchner”, que permitirá transportar gas desde la reserva energética de Vaca Muerta, en Argentina.

El gasoducto, que lleva el nombre del expresidente argentino (2003-2007) y primer secretario general de la Unasur, fallecido en 2010, comenzó a construirse en una primera etapa el año pasado y resultará clave para transportar el gas de Vaca Muerta, la segunda mayor reserva mundial de gas no convencional, ubicada en la Patagonia argentina.

En diciembre pasado, Buenos Aires anunció un acuerdo de financiación por 689 millones de dólares del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), una empresa pública federal vinculada al Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil. La financiación se refiere a la segunda etapa de construcción del gasoducto, si bien Argentina negocia con Brasil para las siguientes etaps de la construcción de un proyecto fundamental para lograr su autoabastecimiento energético y desarrollarse como proveedor internacional.

El presidente brasileño también reconoció que el interés de los empresarios brasileños “seguramente” también alcanza a los fertilizantes y el “conocimiento científico y tecnológico” de Argentina.

El intento de golpe de Estado ocurrido en Brasil el pasado 8 de enero también tuvo cabida en la agenda de esta jornada en Buenos Aires, en la que Fernández resaltó el “desafío” de “consolidar la democracia e instituciones” en la región.

“No vamos a dejar que ningún delirante ataque a las instituciones ni democracia de Brasil“, expresó el mandatario argentino, quien agregó: “No vamos a dejar que ningún fascista se lleve de arriba el ataque a la soberanía popular”.

Por último, el mandatario argentino enfatizó que Lula “es un líder de la región y un gran estadista” cuyo proyecto político “sacó a millones de brasileños de la pobreza”.

Con información de López-Dóriga