Católicos queretanos están listos para recibir a su nuevo obispo

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El pasado 12 de septiembre, el papa francisco nombró a Monseñor Fidencio López Plaza como obispo de la Diócesis de Querétaro, representando una importante noticia para la comunidad católica queretana, pero ¿Por qué es tan importante este nombramiento?

Según datos del último censo realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), cerca del 92.5 por ciento de los queretanos profesan la religión católica, es decir, más de un millón y medio de habitantes de nuestro estado.

Solo con caminar unas horas sobre el centro histórico de la capital, bastará para darse cuenta el importante legado religioso que ha quedado impregnado en el Querétaro de ayer, el cual, todavía se conserva en la cultura y tradición a través de las generaciones.

Con dicho nombramiento, la Diócesis celebró el volver a contar con alguien al frente, luego de estar un año vacía la sede episcopal, aunque como administrador diocesano estuvo el obispo emérito, Mario de Gasperín, tal como lo expresó el vicario de la diócesis, Monseñor Martín Lara Becerril.

“La llegada de un obispo a la Diócesis le imprime su sello pastoral, por eso nosotros vemos con mucha esperanza la llegada de nuestro obispo“.  

Y es que, al pertenecer a esta diócesis, monseñor López Plaza ya cuenta con un panorama de la situación que vive actualmente la feligresía queretana, por lo que se espera, continúe trabajando el Plan Diocesano de Pastoral, encaminando a la par las acciones de la Iglesia en conjunto con los laicos.

“Continuaremos este proceso pastoral que hemos iniciado desde hace más de 30 años, ahora con la llegada de nuestro nuevo obispo daremos un paso más en nuestra historia de salvación“.

De igual manera, forma parte de las expectativas, un trabajo en conjunto de la Iglesia con las autoridades, pues al ser la religión con mayor número de creyentes es fundamental la aportación de ambas estructuras para crear acciones en favor de los grupos más vulnerables, tal como lo señaló el director del Museo de Arte Sacro, José Niembro Calzada.

“Cuando fue párroco de Pentecostés yo trabajaba en el gobierno municipal y para todos los proyectos en favor de la ciudadanía en conjunto con la Iglesia siempre fue participativo, por lo que creo que va a apoyar mucho a las comunidades más marginadas“.

A pesar de contar con un legado histórico, la Diócesis de Querétaro no tiene muchos años de antigüedad, comparada con algunas del territorio mexicano, sin embargo, dentro de ella se ha trabajado conforme las demandas de cada contexto histórico, un gran ejemplo fue la labor evangelizadora que se ha estado realizando durante la pandemia por Covid-19.

“Se les ordenó cerrar los templos y los cerraron, no hubo sacerdote que no usara las redes sociales para evangelizar, se acoplaron a todas las necesidades que se presentaron durante la pandemia”.

Son varios los proyectos que han quedado inconclusos tras el envío de Monseñor Faustino Armendáriz a la Arquidiócesis de Durango, uno de ellos la construcción de la nueva catedral, pues en la entidad, por lo menos cinco iglesias han fungido como la sede la Diócesis.

“Se quedaron cosas programas que tienen un alcance grande, en la Diócesis le daremos a conocer todos los proyectos y avances, en cuanto al tema de la catedral esperemos la respuesta de nuestro nuevo obispo”.

Sin embargo, el proyecto presentado en 2018, no será la prioridad del nuevo periodo episcopal, según lo señalado por el director del Museo de Arte Sacro, José Miembro Calzada, ya que, aunque no hay un monto exacto de la inversión, se requerirá de varios millones de pesos, construcción que difícilmente se podrá llevar a cabo a corto plazo, debido a la situación económica que ha dejado la pandemia de Covid-19.

El próximo 19 de octubre, Monseñor Fidencio López Plaza realizará el rito de Profesión de Fe desde la Catedral, posteriormente el 20 de octubre se hará la toma de posesión desde el seminario conciliar.

Agustín Murillo