El Tribunal Constitucional de Corea del Sur validó este viernes la destitución del presidente Yoon Suk Yeol, suspendido de sus funciones por la Asamblea Nacional por haber impuesto brevemente una ley marcial que sumió al país en una grave crisis.
«Pronunciamos el siguiente veredicto, con el acuerdo unánime de todos los jueces. Destituimos al demandado presidente Yoon Suk Yeol», dijo el magistrado principal, Moon Hyung-bae.
El fallo fue adoptado con el voto a favor de los ocho jueces del máximo tribunal surcoreano. Para que la destitución fuera ratificada, se requería el respaldo de al menos seis de los ocho magistrados que componen la instancia.
La sentencia implica la salida definitiva del cargo de Yoon, que ya había sido suspendido de sus funciones, y la convocatoria de elecciones presidenciales anticipadas en un plazo máximo de 60 días en esta potencia económica asiática.
El proceso de destitución, aprobado por la Asamblea Nacional el pasado 14 de diciembre, ha profundizado la polarización política en el país. El Tribunal Constitucional estudió durante meses la legalidad de la medida, y para hacerse efectiva se requería el voto favorable de al menos seis de los ocho jueces en funciones.
Durante los últimos días, Seúl y otras ciudades del país han sido escenario de multitudinarias protestas tanto a favor como en contra de Yoon.
¿Por qué fue destituido?
Esto pasó el 3 de diciembre el presidente conservador sumió a Corea del Sur en un caos político el 3 de diciembre al decretar la ley marcial y enviar al ejército al Parlamento en un intento de amordazarlo.
Ha argumentado que buscaba mantener el orden, pero algunos altos oficiales militares y de policía enviados allí han declarado en audiencias e investigaciones que Yoon les ordenó sacar a los legisladores para evitar que la asamblea votara sobre su decreto.
Seis horas después tuvo que dar marcha atrás, luego de que los diputados consiguieran reunirse de urgencia y votar una moción que exigía la restitución del régimen civil.
El presidente justificó su medida por el hecho de que el Parlamento, dominado por la oposición, bloqueaba la adopción del presupuesto del Estado.
«La declaración de la ley marcial no buscaba paralizar el Estado, sino más bien alertar a la opinión pública de la crisis nacional causada por la dictadura legislativa del partido opositor dominante, que había paralizado la administración», defendió su abogado.
La declaración de ley marcial por parte de Yoon y su posterior juicio político sumieron al país en un caos, en el que millones de personas salieron a las calles para denunciarlo o apoyarlo.
Muchos expertos dicen que es probable que los seguidores de Yoon intensifiquen sus manifestaciones tras la decisión de la corte, prolongando la división nacional.
Con información de Milenio.

