Nuestro país exporta más cultura que cualquier otro país de América Latina, atrae inversiones millonarias del extranjero y produce con su creatividad 865 mil 682 millones de pesos al año, el equivalente al 2.8% del Producto Interno Bruto nacional. Y, hasta hoy, no contaba con una sola ley dedicada por completo a ordenar y proteger ese sector.
El Congreso de Jalisco acaba de romper ese vacío: aprobó la Ley para el Desarrollo y Fomento de las Industrias Creativas, impulsada por la diputada Gabriela Cárdenas Rodríguez, y se convirtió en la primera entidad del país con un marco legal dedicado por completo a la economía naranja.
Un país que crea mucho y legisla poco
La nueva legislación que fue también impulsada por el Clúster de Innovación y Diseño de Jalisco, otorga certeza jurídica, apoyo financiero y reconocimiento institucional a un sector que durante años creció sin un piso normativo propio.
Según la Cuenta Satélite de la Cultura de México del INEGI, publicada el 19 de noviembre de 2025, el sector cultural y creativo generó 865 mil 682 millones de pesos en 2024, el 2.8% del PIB, y dio empleo a 1.43 millones de personas.
Dentro de ese universo, las áreas de mayor peso son las artesanías (18.4%), los contenidos digitales e internet (18.1%), los medios audiovisuales como cine y televisión (17.2%) y el diseño y los servicios creativos (14.5%). En 2024 los segmentos más dinámicos fueron la música y los conciertos (14.9%), el diseño (7.7%) y las artes visuales (5.3%).
El sector también tiene rostro internacional., según informes del Banco Interamericano de Desarrollo, México es la primera economía creativa de América Latina por el valor de sus exportaciones de música, videojuegos, libros, televisión y cine.
Esa confianza se traduce en inversión concreta: en 2025 Netflix anunció mil millones de dólares para producir cerca de 80 series y películas en México entre 2025 y 2028, y el efecto multiplicador es por cada dólar que se gasta en producción audiovisual se generan 1.6 dólares de valor agregado.
La diputada Gabriela Cárdenas subrayó que pese a que la creatividad ya es una de las industrias que más empleo, identidad y orgullo genera en el país, seguía sin una ley a la altura de su talento.
Lo que hace la nueva ley
Para aterrizar sus objetivos, la legislación crea tres herramientas:
* Fondo Jalisco Creativo. Un mecanismo financiero para proyectos estratégicos, formación de talento e incorporación de tecnologías emergentes, incluida la inteligencia artificial, bajo criterios éticos y responsables.
* Consejo Estatal para el Fomento a las Industrias Creativas. Un órgano colegiado con participación de los sectores público, privado, académico y social, encargado de coordinar la política pública con perspectiva de género.
* Padrón Estatal de Industrias Creativas. Un censo que permite mapear el ecosistema, diseñar apoyos con base en evidencia y facilitar la protección de la propiedad intelectual.
La ley pone el acento en la descentralización, pues busca impulsar polos creativos en cada región según sus vocaciones locales e integra a la Red de Centros de Innovación para incubar y experimentar proyectos, así no concentra la creatividad en una capital sino que la reparte.
“La creatividad dejó de ser un adorno de la economía para convertirse en su columna vertebral. Hoy Jalisco le pone marco de ley a su talento y les dice a sus creadores que ya no están solos”, expresó la diputada de Movimiento Ciudadano durante la aprobación de la nueva legislación.
El valor de esta ley no termina en Jalisco. En un país donde la economía creativa crece pero carece de un marco federal, una ley estatal pionera funciona como laboratorio de política pública.
La UNESCO considera a las industrias creativas un detonante de innovación, identidad cultural, turismo y empleo joven, explico, son de las pocas industrias capaces de crecer sin agotar recursos, porque su materia prima es inagotable.
El estado combina el ecosistema audiovisual del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, la fuerza simbólica del tequila y la artesanía, una industria creciente de diseño y moda, el empuje de los videojuegos y la animación, y el mariachi como sello mundial.
En el plano local operan alrededor de 6 mil 764 unidades económicas vinculadas a la economía naranja, que aportan cerca del 3% del PIB estatal y generan unos 55 mil empleos.
“México ya es una potencia creativa, lo que le faltaba era una ley a la altura de su talento. Jalisco dio el primer paso”, concluyó.
Información de El Heraldo.
