El Municipio de Cadereyta mantiene una deuda aproximada de 80 millones de pesos que se estará heredando a la próxima administración, además de que no existe claridad sobre el presupuesto con el que cuentan para los últimos meses del año, reconoció la alcaldesa electa Astrid Ortega.
Del mismo modo, reconoció que de momento no han realizado muchos trabajos de entrega-recepción por parte del equipo del alcalde saliente, Miguel Martínez Peñaloza, sin embargo, apuntó que siempre ha tenido un trato cordial y no ha encontrado alguna situación de resistencia a la transición.
Recordó que la deuda que mantiene Cadereyta es histórica desde hace varias administraciones municipales, la cual se ha ido postergando y ningún alcalde se ha mostrado interesado en realmente cumplir con este compromiso, a pesar de los riesgos que puedan representar desde los acreedores.
Así mismo, resaltó que su administración se compromete a hacerle frente al adeudo mediante una política de austeridad, sin que esto comprometa la atención a servicios necesarios para la población, como pago de luz, agua y sueldos del personal.
La alcaldesa enfatizó que su plan de trabajo deberá de anticiparse a cualquier necesidad de la población cadereytense desde los primeros días, de manera que se puedan mantener las operaciones administrativas, programas sociales, aplicación de obras públicas, promoción turística, entre otros.
Alan García
