Lo que comenzó como una manifestación para exigir agua limpia en Guadalajara, Jalisco, terminó en enfrentamientos y daños al Palacio de Gobierno.
Durante la segunda megamarcha, grupos de personas vestidas de negro lanzaron bombas molotov y cohetones, incendiaron dos accesos del edificio e intentaron ingresar al inmueble.
También se registraron daños a estructuras y momentos de tensión ante la presencia de policías antimotines.
De acuerdo con los reportes, cinco personas fueron detenidas por su presunta participación en los hechos violentos.
La movilización tenía como objetivo exigir a las autoridades una solución a los problemas de calidad del agua que afectan a habitantes de la zona metropolitana.
Una demanda ciudadana por un servicio esencial que terminó marcada por la violencia.
