La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Querétaro no tiene reportes de que a sus empresas afiliadas les estén exigiendo «moches» o cobros indebidos a cambio de la adjudicación de contratos de obra pública, sostuvo su presidente Álvaro Ugalde Chaparro.
El dirigente de los constructores subrayó que, al menos dentro de las empresas organizadas en Querétaro, no existen reportes ni denuncias formales por este tipo de prácticas de extorsión por parte de funcionarios, pues las licitaciones y asignaciones se llevan a cabo bajo marcos normativos transparentes y mediante procesos de competencia abiertos tanto a nivel estatal como municipal.
Ugalde Chaparro enfatizó que la apertura en las dependencias encargadas de la obra pública en el estado ha permitido mantener una relación de respeto e institucionalidad con las autoridades locales y recordó que dentro del organismo gremial se impulsa activamente una cultura de integridad y apego a la legalidad.
Ugalde Chaparro hizo un llamado firme a sus agremiados a no quedarse callados en caso de enfrentar alguna irregularidad o solicitud fuera de la ley y reiteró que la cámara está en total disposición de brindar acompañamiento a cualquier afiliado que detecte condicionamientos en la entrega de contratos.
Finalmente, el titular de la CMIC refrendó el compromiso de las empresas queretanas para seguir compitiendo con calidad, capacidad técnica y precios justos, destacando que el fortalecimiento de la infraestructura en la entidad debe basarse en la transparencia y la libre competencia del gremio.
Alan García
