Este viernes, ciclistas se manifestaron en el cruce de Avenida Universidad y Corregidora Norte para exigir que, durante las obras del tren México–Querétaro, se priorice la seguridad de peatones, ciclistas y usuarios del transporte público.
María del Mar Covarrubias y los participantes reconocieron la importancia del proyecto ferroviario para la conectividad regional, pero advirtieron que una planeación que no coloque a las personas al centro puede generar mayores riesgos, desigualdad y problemas de movilidad.
Durante la protesta, expresaron su preocupación por la falta de una estrategia integral de seguridad vial y conectividad multimodal, especialmente en los entornos de obra y z, la nueva infraestructura podría crear puntos de peligro y congestión, por lo que pidieron que en zonas como el Puente de Corregidora, Carretera Federal 200, Epigmenio González, Avenida del Ferrocarril y el Puente del Ejido se garantice seguridad vial y se incluya infraestructura peatonal y ciclista conforme a la normatividad vigente.
Asimismo, solicitaron que los accesos a la Estación se planeen desde ahora con una visión multimodal, que contemple a personas con discapacidad, ciclistas y usuarias del transporte público, con el objetivo de desincentivar el uso del automóvil y prevenir problemas de congestión futura.
También plantearon la instalación de mesas de trabajo con el Gobierno Federal para revisar los diseños y procesos de ejecución de las obras.
Hicieron un llamado a los gobiernos estatal y municipal para que durante los trabajos se mantenga y fortalezca la movilidad activa y el transporte público, al considerar que priorizar al automóvil particular ha demostrado agravar el tráfico. Recordaron experiencias previas como la obra de Paseo 5 de Febrero, donde muchas personas optaron por caminar o usar bicicleta, y reiteraron que no se oponen al desarrollo, sino que buscan un modelo de infraestructura que proteja la vida y garantice una movilidad más justa y segura.
Mar Hernández Mendoza.
