El movimiento No Kings (No a los reyes) se prepara para una nueva jornada nacional de protestas este 28 de marzo, con más de 3.000 eventos programados en todo Estados Unidos y la expectativa de reunir a millones de personas en lo que podría convertirse en uno de los mayores días de movilización política en la historia del país. Impulsado por organizaciones progresistas, sindicatos y grupos de derechos civiles, el movimiento ha crecido desde sus primeras manifestaciones en 2025 hasta consolidarse como una de las principales expresiones de oposición a la Administración del presidente Donald Trump.
Las manifestaciones llegan en un momento duro para la Administración. El presidente tiene las cifras de aprobación más bajas de sus dos presidencias, según recientes encuestas, además de que aumentan las críticas bipartidistas contra su ofensiva contra Irán. Asimismo, suceden en un año en el que se realizarán las elecciones de medio mandato —este noviembre—, en las cuales los demócratas buscan ganar terreno en el Senado.
Abigail Jackson, portavoz de la Casa Blanca, declaró sobre las protestas que “los únicos a quienes les importan estas sesiones de terapia contra Trump son los periodistas a quienes se les paga por cubrirlas”.
¿Qué es el movimiento No Kings?
No Kings es una iniciativa que surge como respuesta a lo que sus organizadores describen como tendencias autoritarias en el Gobierno de EE UU. Desde su origen, el movimiento ha defendido la idea central de que en su país no existen reyes. “Estados Unidos no pertenece a los hombres fuertes, a los multimillonarios codiciosos ni a quienes gobiernan mediante el miedo. Nos pertenece a nosotros, el pueblo”, afirman los organizadores.
El movimiento está impulsado por grupos como Indivisible, organizaciones progresistas, sindicatos y colectivos de derechos civiles que han coordinado protestas a nivel nacional desde 2025.
Las movilizaciones están programadas en los 50 Estados, con miles de eventos tanto en grandes ciudades como en zonas rurales y suburbanas. De hecho, los organizadores han señalado que “se planean más de 3.000 eventos locales” para el sábado.
Uno de los eventos principales tendrá lugar en St. Paul, Minnesota, Estado que se ha convertido en un punto central del movimiento tras los operativos migratorios que se llevaron a cabo desde inicios de este año, en los que murieron dos ciudadanos estadounidenses, provocando protestas, tensiones con autoridades locales y una fuerte reacción pública.
Con información de El País
