Tras el proceso electoral de 2024, considerado el más violento en la historia reciente de México, organizaciones civiles presentaron un manual de autocuidado y un protocolo de apoyo para aspirantes a cargos públicos, con el objetivo de fortalecer su seguridad y proteger la democracia.
De acuerdo con cifras dadas a conocer, durante las elecciones de 2024 fueron asesinadas 95 personas vinculadas al proceso y se registraron 379 hechos de violencia, entre amenazas, secuestros y atentados. Pese a este panorama, se señala que muchos partidos políticos dejaron en el abandono a sus candidatos frente a una respuesta institucional limitada.
Ante esta situación, Laboratorio Electoral y la Embajada Británica impulsaron este instrumento que establece medidas mínimas de prevención y actuación en contextos de riesgo, especialmente en regiones donde la participación ciudadana ha disminuido hasta 7% debido a la presión del crimen organizado.
El documento surge también frente al recrudecimiento de la violencia en procesos recientes, incluidas las elecciones judiciales de 2025, donde se documentaron 18 agresiones contra aspirantes, 32 incidentes contra funcionarios, empleados o familiares del ámbito judicial, y nueve casos de violencia de género digital e institucional, principalmente contra mujeres.
Excelsior

