El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció este jueves 22 de octubre nuevas restricciones a las manifestaciones en el país, luego de los disturbios registrados el pasado sábado en varias ciudades, en donde las medidas buscan restablecer el orden público y evitar nuevos episodios de violencia, vandalismo y saqueos.
Tras reunirse con responsables de seguridad interior, Emmanuel Macron informó que los prefectos podrán prohibir concentraciones, manifestaciones y protestas que no sean convocadas por organizaciones sindicales cuando exista riesgo de alteración del orden público en Francia.
Macron endurece restricciones a las protestas en Francia
Las manifestaciones sindicales autorizadas podrán realizarse, aunque las autoridades francesas propondrán itinerarios alternativos para proteger los comercios y edificios públicos, por lo que Macron señaló que la recomendación general es evitar las movilizaciones durante los próximos días, particularmente las previstas para el sábado.
El mandatario de Francia atribuyó parte de los incidentes del 17 de octubre a grupos organizados de ultraizquierda, a quienes responsabilizó de actos violentos y de intentar desestabilizar las instituciones republicanas.
Asimismo, Emmanuel Macron adelantó que las fuerzas móviles de seguridad tendrán un despliegue intensivo para prevenir nuevos disturbios.
Las autoridades francesas también contemplan medidas como:
Toques de queda
Prohibiciones de concentraciones de acuerdo con las circunstancias
Consejo de Defensa definirá nuevas medidas de seguridad
Emmanuel Macron convocó un Consejo de Defensa para este viernes 23 de octubre, en el que se analizarán y adoptarán medidas adicionales para reforzar la seguridad en Francia.
El presidente indicó que las investigaciones sobre los disturbios continúan para identificar a los responsables y determinar su participación. También anunció una reunión para el lunes con organizaciones estudiantiles, docentes, sindicatos, empresarios, autoridades locales y parlamentarios.
El objetivo, sostuvo Macron, es recuperar la calma sin interrumpir el diálogo sobre las demandas sociales, especialmente las de los jóvenes franceses.
