El Auditorio Nacional se pintó de color vino para celebrar el 15 aniversario de Morena, el partido en el poder que enfrenta su peor crisis por las denuncias de Estados Unidos en contra de varios de sus militantes a quienes acusa de narcotráfico, además de numerosos escándalos de corrupción y derroches exhibidos de decenas de ellos.
El escándalo más reciente que sacudió a ese partido fue el pasado 14 de agosto cuando se supo que EU retiró la visa a Andy López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Aún así, este día Morena dedicó varios aplausos y consignas al expresidente, que no estuvo en el auditorio, y a su hijo que llegó a tomarse fotos con parte de la militancia. Los acusados de narco por EU no asistieron, como el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha y el senador Inzunza, pero tampoco Adán Augusto a quien se le menciona recurrentemente como otro de los morenistas de alto rango que EU tendría en su lista negra.
También faltaron en el presidium siete gobernadores, entre ellos Delfina Gómez, del Estado de México; Graciela Domínguez Nava, de Sinaloa; Margarita González Saravia, de Morelos; Miguel Ángel Navarro, de Nayarit; Rocío Nahle de Veracruz y Joaquín «Huacho» Díaz Mena de Yucatán.
Los senadores fueron trasladados en autobús desde sus oficinas, al Auditorio Nacional, en Polanco.
Sin nombrar las investigaciones en Estados Unidos, Alfonso Durazo, gobernador de Sonora, acusó que los “adversarios” de su partido están esperando “una división interna».
“Es el error que nuestros adversarios están aplaudiendo en silencio y no descansan. La derecha y la ultraderecha nacional e internacional asedian a nuestro proyecto», dijo en un breve discurso.
De los morenistas fundadores, presentaron a 16 personajes en el presidium, entre ellos Héctor Díaz Polanco, Héctor Vasconcelos, Jennifer Cristel Parra, Luciano Concheiro y Luis Linares Zapata, Enrique Semo, quien llegó en silla de ruedas, y el exprocurador de justicia de la Ciudad de México, Bernardo Bátiz.
Entre los fundadores ausentes estuvieron Ricardo Monreal Ávila, Marcelo Ebrard Casaubón, Elena Poniatowska y Paco Ignacio Taibo II.
Otros morenistas que impulsaron el partido, y que no estuvieron presentes fueron Adán Augusto López y Tatiana Clouthier.
Los miembros del partido que fueron relegados a los asientos generales destacaron: Luisa María Alcalde y Gerardo Fernández Noroña.
En una sección del auditorio, los asistentes de Chiapas y San Luis Potosí gritaron al hijo del expresidente “no estás solo”; no obstante, el grito no contagió al resto de los 9 mil asistentes, que seguían esperando el inicio del evento.
A las 6:30 de la tarde inició el espectáculo, al menos eso parecía, porque las grandes cortinas de color rojo del auditorio se abrieron y aparecieron 15 gobernadores, el Comité Ejecutivo Nacional de morena y morenistas fundadores ocupando las 100 sillas instaladas en el escenario.
AMLO, más celebrado que Sheinbaum
En esta fiesta, el más homenajeado fue Andrés Manuel López Obrador, quien apareció en dos videos que narraban su historia. Luego, en otro video apareció Claudia Sheinbaum desde sus inicios en el PRD y después como presidenta; sin embargo, las porras y aplausos fueron destinadas en su mayoría para el expresidente.
La euforia por AMLO fue tal que, cuando la maestra de ceremonias, Carolina Rangel, anunció que tenía una sorpresa, todos esperaron que apareciera López Obrador, pero se trataba de la cantante Eugenia León, lo que provocó un desaire generalizado y risas.
Hubo cinco oradores. El primero fue Alfonso Durazo, gobernador de Sonora y presidente del Consejo Nacional de Morena, quien pidió unidad y ser coherentes con los ideales del partido. “Ningún morenista puede ir por la vida con redobles de triunfador”, advirtió.
“Aquí cabemos todos y en la hora de caminar juntos, en la conformación de coaliciones ganadoras amplias e incluyentes”, dijo.
Luego habló Cuitláhuac García, exgobernador de Veracruz y cercano a López Obrador. Intentó prender al público con arengas contra los partidos de oposición y “gobiernos extranjeros”, pero su discurso no logró el objetivo. Al final solo arengó: “Ni un paso atrás. ¡Viva la unidad de Morena!”. Ese fue el único momento en que todos lo acompañaron con aplausos.
Al final del encuentro habló la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel quien llamó a la unidad y pidió a todos conducirse con honestidad.
“No podemos permitir que los cargos se alejen de las causas, ni que el poder nos aleje de la gente. Porque los principios solo tienen valor cuando se practican. Hemos luchado por devolver la dimensión ética de la política. Todos debemos honrar el legado de Andrés Manuel”.
El encuentro terminó entre aplausos y, luego de cantar el himno nacional, el auditorio empezó a vaciarse.
Andy López Beltrán siguió acaparando la atención de los presentes mientras que, en el otro extremo, los 17 aspirantes a gobernadores se despedían de las pocas personas que querían tomarse foto con ellos.
