Lionel Messi se despidió este domingo, en la intimidad y cerca de su Rosario natal, de su padre Jorge, fallecido el sábado a los 68 años, un pilar emocional para el astro argentino y su representante desde los primeros pasos de su carrera.
La ceremonia se realizó en un cementerio de Pérez, localidad lindera a Rosario, y terminó alrededor del mediodía argentino (15H00 GMT).
El encuentro de familiares y allegados se desarrolló bajo un estricto hermetismo y con un fuerte operativo de seguridad, que comenzó a levantarse de manera progresiva al finalizar la ceremonia, constataron periodistas de la AFP en el lugar.
Lionel Messi llegó el sábado por la noche junto a su esposa, Antonela Roccuzzo, y sus hijos en un vuelo privado desde Estados Unidos y permanece desde entonces junto al resto de su familia, en Rosario, tras la muerte de su padre.
En las inmediaciones del cementerio se concentraron periodistas, policías y algunos fanáticos, varios de ellos con presentes para despedir a Jorge Messi, una figura central en la vida y la carrera del capitán de la Albiceleste, tanto como padre como en su papel de representante.
«Vine ayer también, a la noche, le hice este cartel porque debo saber cómo se siente perder a un ser querido», dijo a la AFP Lucas Blanco de 15 años, que trajo un cartel hecho con sus manos que dice «Fuerza Messi» y lo colocó en una reja de ingreso al cementerio.
La familia no informó la causa de muerte, aunque el diario argentino Clarín señaló que Jorge Messi padecía un cáncer y había permanecido internado durante varios meses, incluso durante el Mundial 2026.
La situación de Jorge Messi trascendió durante la Copa del Mundo de Norteamérica, cuando el 10 rompió en llanto tras marcar uno de sus goles ante Argelia, en una escena que fue relacionada con el estado de salud de su padre.
Tras ese episodio, la familia Messi confirmó que Jorge estaba bajo tratamiento médico sin dar más detalles. Una vez terminado el torneo, el capitán argentino viajó a Rosario para acompañarlo.
Información de La Jornada
