En otra clara señal de que la economía de Estados Unidos podría estar en picada, por los efectos de la guerra contra Irán y las acciones unilaterales arancelarias del presidente Donald Trump; se informó que entre el primer y segundo trimestre de 2026 hubo una contracción del 0.6% en su desarrollo.
El Buró de Análisis Económico del Departamento de Comercio de Estados Unidos dio a conocer que durante el segundo trimestre del año (abril a mayo) el Producto Interno Bruto (PIB) fue de 1.5%.
En términos comparativos, la tasa anualizada de expansión macroeconómica en Estados Unidos de los últimos tres meses fue 0.6% menor a la registrada durante el periodo de enero a marzo del año en curso que fue de 2.1%.
De acuerdo con el Departamento del Trabajo, la contracción se deriva de “aumentos en el gasto del consumidor, la caída en gastos gubernamentales y el incremento en el costo de las importaciones”; esto último debido a la guerra arancelaria de Trump con unos 60 países.
La noticia sobre el comportamiento del PIB en el segundo trimestre, de acuerdo con el análisis de expertos en materia económica, una señal clara de que hay una volatilidad notable en la inflación derivada de factor externos inducidos por acciones del gobierno estadunidense.
El informe del estado del desarrollo macroeconómico de Estados Unidos de los últimos tres meses, se da a conocer a menos de 24 horas que la Reserva Federal (Fed) decidiera dejar sin modificación a las tasas de interés interbancarias que se encuentran en 3.5 y 3.75% anualizadas.
Inmediatamente y luego del informe del PIB, en Wall Street, el marcado bursátil de los Estados Unidos, las primeras transacciones de la jornada se fueron a la baja debido a que las expectativas eran menos negativas luego de que la Fed actuara de manera tan pasiva.
Con el creciente aumento en el costo de los bienes, servicios y productos, pero sobre todo de los combustibles debido a la guerra con Irán y los aranceles, se espera una subida en la tasa inflacionaria de este mes de julio, respecto a la 3.5% anualizada registrada en junio pasado.
Las cifras macroeconómicas actuales son una mala noticia para la Casa Blanca, pero sobre todo para los legisladores federales del partido republicano, a quienes los electores en los comicios del martes 3 de noviembre pueden castigar con sus sufragios por la situación del país.
En un escenario de castigo político-electoral a Trump y a los republicanos por el mal estado de la economía, los demócratas se verían beneficiados con la posibilidad de apoderarse de la mayoría representativa en las dos cámaras del Congreso federal.
