El incendio que arde en el emblemático bosque de Fontainebleau, a las puertas de París, ya arrasó más de mil 300 hectáreas en 24 horas, informaron el lunes por la noche las autoridades, que además anunciaron la detención de dos sospechosos de haberlo provocado.
Las llamas se desataron el domingo, en plena ola de calor, en este pulmón verde situado a 60 kilómetros al sureste de la capital francesa, conformado por helechos y coníferas especialmente inflamables. Cada año recibe a unos 15 millones de visitantes.
El «foco principal» ya consumió mil 200 hectáreas y un segundo punto, que se desató la tarde del lunes cerca de la localidad de Fontainebleau, de 15 mil habitantes, ya arrasó un centenar de hectáreas, detalló el ministro del Interior, Laurent Nuñez, en el canal de televisión France 2.
Este incendio es uno de los tres más grandes que ha sufrido la mitad norte del país europeo en los últimos 20 años.
«Todos trabajan con un único objetivo: controlar este incendio», afirmó el lunes por la tarde el prefecto Pierre Ory ante la prensa en Noisy-sur-École, donde se encuentra instalado el puesto de mando de las operaciones.
Su magnitud excepcional hizo indispensable el uso de cuatro hidroaviones Canadair, una primicia en la región parisina, así como de otras dos aeronaves tipo Dash y tres helicópteros cisterna.
En total, se realizaron 187 descargas de agua durante el día, indicó el lunes por la noche Jean-Marc Sicard, comandante de las operaciones de rescate.
Al caer la noche, unos 600 bomberos seguían movilizados y turnándose para combatir las llamas desde tierra, agregó.
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