¿Qué necesitan los ilusos y los ilusionados futbolistas mexicanos para ser parte de los 26 del Vasco en esta Lista Final, propagadora del morbo y del canibalismo urgido?
Javier Aguirre, en su cuarta gesta desde el banquillo, con la cruz, el silbato y la cachucha –su famosa y bipolar cachucha sudafricana–, ha dejado muy claras las cláusulas.
1.- Compromiso. La reincidencia de Aguirre al hacer referencia a la camiseta, la localía, el Estadio Azteca, identidad con la afición, el arraigo y hasta deslices de patrioterismo, para crear una serie de simbolismos que enardezcan al jugador. Un desafío a la teoría de Octavio Paz: “El mexicano le teme más a la victoria que a la derrota”.
2.- Intensidad. Lo ha recalcado el Vasco. Jugar al límite y jugar con los límites de fútbol. Ahí, busca, tal vez, Aguirre, en una obsesión patriarcal, versiones de sí mismo. Si él fue a ensangrentar las narices de los uruguayos en el Estadio Centenario, espera que sus 26 sean capaces de hacer sentir como genuina la metáfora –hecha casi meme–, del #MasSiOsare. En cada balón, en cada centímetro de cancha, y en cada bufido.
3.- Fútbol. Porque sin calidad no se compite, sin exquisitez no se ejerce como futbolista en un Mundial. Hasta los leñadores se afeitan.. de vez en cuando. Y en la nómina del Vasco hay quienes se atreven a hacer florituras, aunque también los hay con dos pies izquierdos, pero, es lo que produce el futbol mexicano, cuyo nativo, ya se sabe, ni es el más fuerte, ni el más técnico, ni el más veloz, ni el más habilidoso, ni el más atlético, ni el más disciplinado, ni el más inteligente, pero, con cataplasmas de un poco de todo ello, compite.
4.- Disciplina. Este es el principal rasero, el principal filtro para Javier Aguirre. El que traiciona sus reglas –castrenses o no–, traiciona al grupo El sentimiento gregario que maneja el Vasco sin embargo, no es castrante.
Australia , este sábado, en el Rose Bowl de Pasadena, será el último laboratorio para el Vasco y los aspirantes. El lunes, a más tardar, la convocatoria final para el Mundial 2026 quedará expuesta en el tendero y en el paredón, para cualquier uso que se le quiera dar.
Aguirre ha dejado en claro que escuchará a sus auxiliares, que se empapará de sus juicios, pero que, al final, la legión quedará conformada de acuerdo a sus entendidas, experiencias y percepciones. Su ventaja es que, aparentemente, nadie manoseará la lista, porque, como alguna vez lo dijo, “si sale mal, al que corren es a mí”.
¿Qué lleva a los entrenadores a cometer más errores, la soberbia de los egos o la inseguridad de los egos? En el caso de Javier Aguirre Onaindia Arraskaeta Landeta Goyado Alberdi Uriarte Garechana y Lanetarzúa, no se sabrá este lunes, sino hasta el último estertor del Tri en la Copa del Mundo. Ni un suspiro antes.
ESPN
