El Ejército de Israel anunció este jueves la muerte de Alí Yusef Harshi, sobrino y secretario personal de Naim Qasem, líder del grupo armado Hezbollah. El hecho ocurrió durante una oleada de bombardeos lanzada el miércoles contra varios puntos de Líbano, en lo que se considera la ofensiva más grande contra la milicia chiíta respaldada por Irán.
Según el balance oficial, los ataques dejaron más de 250 fallecidos y un millar de heridos. La ofensiva se produjo horas después de que Irán anunciara un alto el fuego de dos semanas.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó la eliminación de Harshi y aseguró que las operaciones contra Hezbollah continúan “con fuerza, precisión y determinación”.
“Quien actúe contra los ciudadanos de Israel será alcanzado. Continuaremos golpeando a Hezbollah en cualquier lugar que sea necesario, hasta que devolvamos la seguridad completa a los residentes del norte”, afirmó.
Netanyahu detalló que las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) atacaron infraestructuras en el sur del Líbano, incluyendo pasos utilizados para transferir armas, cohetes y lanzadores, además de almacenes de municiones y cuarteles de Hezbollah.
El ejército israelí señaló que Harshi tenía un papel central en la gestión de la oficina y la seguridad de Qasem, quien asumió como secretario general de Hezbollah en octubre de 2024 tras la salida de Hasán Nasralá.
En las últimas horas, las IDF también bombardearon dos puentes sobre el río Litani, elevando a nueve el número de estructuras atacadas en semanas recientes. Según las autoridades militares, estos pasos eran utilizados por combatientes de Hezbollah para trasladar armamento entre el norte y el sur del país.
Excelsior
