Tras la polémica generada por la presunta existencia de un salón de belleza en el Senado de la República, la senadora por Querétaro, Beatriz Robles, aseguró que dicho servicio no representa un gasto para el erario público, ya que los costos son cubiertos directamente por los propios funcionarios a través de su salario, por lo que consideró que no debería generar controversia.
Explicó que no se trata de un salón de belleza como tal, sino de una persona que acude a ofrecer servicios de peinado y maquillaje a las y los senadores que así lo solicitan.
Añadió que únicamente se utiliza un espacio habilitado como cuarto para que esta persona pueda brindar dichos servicios, y precisó que en su caso ha hecho uso de ellos y los ha pagado con recursos propios.
Señaló que en administraciones anteriores estos servicios sí eran cubiertos con recursos públicos; sin embargo, destacó que durante la gestión de Ricardo Monreal como senador se modificaron las reglas para que cada legislador que haga uso de este servicio lo pague de manera individual.
Mar Hernández Mendoza.
