Venezuela denunció y condenó la “amenaza colonialista que pretende afectar la soberanía de su espacio aéreo” y aseveró que constituye una “nueva agresión extravagante, ilegal e injustificada contra el pueblo de Venezuela», compartió en un comunicado el canciller venezolano, Yván Gil Pinto.
El Gobierno Bolivariano advirtió que Venezuela no aceptará órdenes, amenazas ni injerencias provenientes de ningún poder extranjero. “Ninguna autoridad ajena a la institucionalidad venezolana tiene facultad para interferir, bloquear o condicionar el uso del espacio aéreo nacional”.
Caracas exigió el respeto irrestricto a su espacio aéreo, protegido bajo las normas de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y reafirmado en el Convenio de Chicago de 1944, cuyo Artículo 1 reconoce de manera categórica que “cada Estado tiene soberanía exclusiva y absoluta sobre la zona aérea que abarca su territorio”.
