Tras el tiroteo en una escuela católica de Minneapolis, el secretario de Salud de EU cuestiona el uso de ISRS, mientras expertos y legisladores rechazan sus declaraciones.
El secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., generó una fuerte controversia tras afirmar que los antidepresivos y otros fármacos psiquiátricos podrían estar relacionados con los tiroteos masivos en el país.
Sus comentarios se produjeron después de la tragedia ocurrida esta semana en Minneapolis, donde un joven armado asesinó a dos niños de 8 y 10 años e hirió a otras 17 personas en una escuela católica.
Kennedy vincula medicamentos con violencia
En una entrevista con Fox News, Kennedy señaló que los Institutos Nacionales de Salud (NIH) abrirán un estudio para evaluar si existe relación entre el consumo de ISRS (Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina) —como Prozac, Lexapro y Zoloft— y los episodios de violencia en Estados Unidos.
Nunca antes la gente había entrado a una iglesia o a un aula para disparar. Esto no ocurre en otros países, pasa aquí, y debemos investigar a todos los posibles culpables”, afirmó el funcionario.
Kennedy subrayó que algunos de estos medicamentos cuentan con advertencias de “caja negra” emitidas por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), que alertan sobre riesgos de ideación suicida y homicida.
La masacre en Minneapolis
El tiroteo que detonó el debate ocurrió el miércoles, cuando Robin Westman, de 23 años, abrió fuego dentro de la iglesia de la escuela Annunciation, en el sur de Minneapolis.
Armado con un revólver, una escopeta y un rifle —todas armas adquiridas legalmente—, el atacante asesinó a dos niños y dejó heridos a 14 menores más, antes de suicidarse en el lugar.
El hecho provocó conmoción nacional y reavivó el debate sobre la tenencia de armas en Estados Unidos, con llamados de autoridades como el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, a reforzar los controles de acceso.
Criticas a Kennedy JR.
Las declaraciones de Kennedy provocaron un fuerte rechazo en el Congreso. La senadora demócrata por Minnesota, Tina Smith, cuestionó al funcionario en duros términos:
Te reto a que vayas a la escuela Annunciation y le digas a nuestra comunidad que no fueron las armas, sino los antidepresivos los que mataron a los niños. Solo cállate. Deja de decir basura. Deberían despedirte”, escribió en la red social X.
Desde la comunidad científica, expertos también se opusieron a sus afirmaciones. Ragy R. Girgis, investigador de la Universidad de Columbia, explicó que en tres décadas de estudio de tiroteos masivos apenas un 4 por ciento de los autores había consumido antidepresivos, una proporción inferior al 11.4 por ciento de prevalencia nacional en adultos estadounidenses.
«Todos los datos sugieren que los ISRS no son el problema. La gente confunde irritabilidad o pensamientos suicidas con violencia, pero en realidad estos medicamentos reducen la violencia”, aseguró Girgis.
Por su parte, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría recordó que los antidepresivos son tratamientos fundamentales para millones de personas con depresión y ansiedad, al mejorar la comunicación entre neuronas y estabilizar el estado de ánimo.
Aunque reconocen efectos secundarios como insomnio, fatiga o disminución del deseo sexual, sostienen que son seguros y efectivos bajo supervisión médica.
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El señalamiento de Kennedy se inscribe en la agenda de la comisión “Make America Healthy Again” (MAHA), creada por el presidente Donald Trump para evaluar los riesgos del uso masivo de fármacos psiquiátricos en Estados Unidos.
Sin embargo, organizaciones de salud mental advierten que centrar el debate en los medicamentos puede desviar la atención del problema central: el fácil acceso a las armas de fuego en un país con más de 400 millones de ellas en circulación.
Mientras tanto, familias enteras en Minnesota lloran la pérdida de los dos menores asesinados y exigen respuestas claras frente a una tragedia que vuelve a evidenciar la vulnerabilidad de los espacios escolares en Estados Unidos.
Con información de Excélsior