La incertidumbre y la duda han estado presentes, tras no saber el futuro de las obras del difunto Jorge Luis Borges, después de que su esposa falleciera recientemente y no dejará un testamento.
María Kodama, esposa del Borges, cuido el legado de su esposo hasta sus últimos días, fue tanta su dedicación que creó una fundación con el nombre de la escritora, pero no detalló los planes de lo que debería suceder después de su muerte, a pesar de que estaba luchando contra el cáncer de mama.
“Si realmente no hay voluntad, es sorprendente”, dijo Santiago Llach, escritor especialista en la obra de Borges. Dijo que el anuncio del abogado de toda la vida de Kodama, Fernando Soto, de que no había testamento “generó revuelo en las redes sociales y en otros lugares”.
Tras la muerte de el autor Borges en 1986 a los 86 años, se dejó como única heredera a Kodama, traductora y escritora con quien se había casado ese mismo año.
Pero durante su relación no tuvieron ningún hijo.
Después de la noticias del deceso de Kodama, cinco de los sobrinos de ella asistieron a una corte para declararse sus herederos, buscando obtener la propiedad de todas sus posesiones, incluidos los derechos de las obras de Borges.
El abogado de la escritora mencionó que no sabía que Kodama no había hecho arreglos para que se redactara un testamento.
“A ella no le gustaba hablar de esos temas”, agregó el abogado. “Ella no habló de su muerte”.
Soto dijo que una vez le preguntó a Kodama qué pasaría con los derechos de Borges después de su muerte y “ella me dijo que tenía todo arreglado y que sería ‘alguien más estricto que yo’”.
El abogado recordó que la escritora había mencionado que llamaría a las universidades de Japón y Estados Unidos para que “se hicieran cargo de las obras”, pero no dijo qué escuelas tenía en mente.
Sobre la existencia de sus sobrinos el abogado dijo que estaba sorprendido, ya que, tenía conocimiento de la existencia de su familia pues se estaba alejada de ellos.
Con información de AP News.